Otredades

Por: José Sobrevilla (Premio Nacional de Periodismo 2023)

Lunes, 24 de Marzo de 2025 

“El periodismo profesional está en riesgo de extinción”: Jorge Meléndez Preciado

·         “En el sexenio del Sr. López Obrador, las mañaneras no sirvieron más quepara pura propaganda”

Para Jorge Meléndez Preciado, catedrático de la UNAM por más de 55 años, el asunto de las mañaneras inició −como varios especialistas lo han referido− cuando el señor Andrés Manuel López Obrador fue jefe de gobierno del entonces Distrito Federal, hoy Ciudad de México, y tenían un sentido e importancia mayúscula; pero −a diferencia de otras opiniones− quien empezó con este tipo de cuestiones, dijo que se llama Rosa Icela Rodríguez, hoy Secretaría de Gobernación; y que en aquellos tiempos era una pieza clave en el gobierno del ahora expresidente mexicano.

                La relevancia en aquellos tiempos era porque, a las 07:00 de la mañana, cuando la gente ya tenía todos los periódicos, desde las 04:30 o 05:00 am, el equipo de Rosa Icela Rodríguez rescataba ya los comentarios de quienes estaban en contra de López Obrador (…) y entonces llegaban los reporteros a aquellas mañaneras y López Obrador les daba la palabra; entre ellos estaban algunos que tenían relación con él; entonces, esos periodistas, cándidamente le preguntaban ¿qué opinaba de lo que había escrito el señor Raymundo Riva Palacio o el señor López Dóriga o el señor “X”? Entonces el jefe de Gobierno decía “¡no, lo que dice el señor López Dóriga es falso. Por esto, por esto, por aquello, por lo demás…”

                Estos dos personajes que cito −asegura Meléndez Preciado−, todo mundo conocemos que son súper−chayoteros. Dos cuestiones irrefutables. Una, en una discusión en El Financiero, Julio Hernández López acusó a Raymundo Riva Palacio (conductor de noticias de Foro TV y columnista de El Financiero) de Chayotero, y se quedó callado. Segunda, el señor López Dóriga ni en tres vidas seguidas puede sustentar lo que tiene de riqueza económica. Tanto así que tuvo un pleito con la señora María Asunción Arámburu Zavala, una de las más grandes fortunas de México, y (López Dóriga) no perdió, sino que llegó a un acuerdo para resarcir el dinero de un predio que personajes, no solamente invadieron, sino que querían construir un edificio en Polanco.

                Cuando menos, López Dóriga recibía cincuenta mil pesos mensuales de Pemex, cuando ésta era monopolio estatal y obtenía otra cantidad similar del Instituto Mexicano del Seguro Social, IMSS. Dos instituciones que no debieron de haber pagado publicidad en su noticiario porque no tenían necesidad de ello. Dicho esto, queda muy claro que los dos eran y siguen siendo chayoteros, por lo que, cuando López Obrador desmentía, aclaraba o confrontaba muchas de sus opiniones, era razonable.

Sin embargo, cuando llega (AMLO) a la presidencia, las mañaneras siguen teniendo sentido, pero la oficina de prensa ya es manejada por el señor Jesús Ramírez Cuevas, y mete a una serie de personajes como Lord Molécula, El pirata, un señor, Vicente Serrano, que tiene un portal llamado “Sin censura”, pero que censura muchas cosas. Él, tuvo un debate con Julio Hernández López, Julio Astillero, y después se quedó callado porque Julio lo puso en su lugar, y como ellos, otros más.

Estos personajes hacían preguntas que el señor López Obrador no respondía; por ejemplo, cuando le cuestionaban: “Oiga, cómo va la inflación en México”, él hablaba sobre la violencia en Tamaulipas, y los preguntadores nunca decían: “un momento, yo le pregunté cómo va la economía, no cómo va la violencia en Tamaulipas”; o sea, eran preguntadores a modo.

Cuando me tocó estar en un Premio Nacional de Periodismo en el Club de Periodistas, le pedí al señor Ramírez Cuevas que hiciera un fideicomiso para que 40 compañeros de Radio Educación se jubilarán, que no podíamos hacerlo porque, si no cobrábamos, nos darían únicamente cinco mil pesos mensuales; lejos de ver bien esto, Ramírez Cuevas me dio sus números telefónicos, pero jamás respondió a mis llamados, y lo que hizo fue decir que a mí y a mi hijo (fotógrafo Alejandro Meléndez Ortiz) nos suprimieran de toda referencia en los medios de comunicación, cosa que sufrimos durante el sexenio del señor López Obrador.

Hoy, me indican que, con Claudia Sheinbaum, las mañaneras ya admiten a algunos periodistas que antes estaban vetados. Que han podido preguntar, lo mismo una reportera muy valiente de Proceso (Dalila Escobar); Claudia Guerrero de Reforma, y una vez a la quincena, uno de los reporteros de Julio Astillero. O sea, las mañaneras actuales han dado un cambio muy pequeño porque hace algún tiempo vi al señor Lord Molécula vestido de rojo y, en lugar de preguntar, se defendió de ataques que, según él, le hizo López Dóriga.

O sea que, antes de preguntarle a Sheinbaum, utilizó la mañanera para una cuestión personal, algo que en periodismo es totalmente reprochable. Decía bien Ryszard Kapuściński “Lo único que no puede hacer el periodista es utilizar una tribuna para su beneficio personal”. Si la molécula y otros como un señor del periódico Basta (Juan Hernández), que, en las mañaneras, pregunta muchas veces en la semana, hacen esto es porque están haciendo cosas indebidas.

Por lo tanto, −continúa Meléndez Preciado− las mañaneras actuales han tenido una mejor utilización, pero siguen siendo algo que no se corresponde con lo que debe ser una rueda de prensa, como se llamaba antes. Recordemos, y lo digo rápidamente, que el señor Ernesto Zedillo Ponce de León, por medio de Carlos Salomón, quiso hacer ruedas de prensa semanales y, a la octava, las canceló; ¿Por qué? porque cuando de verdad los periodistas preguntan, a veces el propio presidente de la República no tiene las respuestas; que, en el caso de AMLO, él se decía malamente que era el hombre más informado de México, lo cual era una mentira, porque a veces no podía responder.

Para que las mañaneras tengan cierta credibilidad, asegura el también comentarista del canal de Julio Astillero y director del portal Periodistas Unidos, deberían meter en una tómbola bolitas con todos los asistentes, y sacar cinco y que fueran esos los que pregunten ese día. Y al siguiente día volver a hacer la tómbola, dejando fuera los cinco que ya preguntaron e incluirlos digamos, una semana después. “Solo de esa manera podrían preguntar muchos de los que van y no les dan la palabra o les dicen usted va a preguntar cada 15 días. Eso haría las mañaneras más atractivas, pero sobre todo que exista el ‘derecho de réplica’, como hizo la muchacha valiente del semanario Proceso que contra-replicó a la señora Claudia Sheinbaum”.

Quien fuera también presidente de la Unión de Periodistas Democráticos, UPD, y autor del libro “Después de la Letra, la palabra” (Benemérita Universidad Autónoma de Puebla /1 enero 2013) consideró que el hecho de enterarnos, después de tanto tiempo, por el Fiscal General de la República (Alejandro Gertz Manero), a quien Témoris Greko bien le puso “El fiscal pantuflas”, porque no hacía nada, de que había cuatro órdenes de aprehensión contra “El Mayo Zambada” fue porque nadie preguntaba del tema a López Obrador. Y que era inconcebible que este personaje haya dado dos entrevistas, una a Julio Scherer García y otra a Diego Enrique Osorno, y que ni el Ejército ni la Marina pudieran encontrarlo para su captura.

Faltan muchos de los que deberían estar en las mañaneras, pero también hay otros que no deberían estar ahí, porque “Aunque no hay pruebas”, se sabe que cobran entre 15 y 25 mil pesos por posesionar un tema en las conferencias del salón Tesorería, y que siguen en las conferencias mañaneras muy alegres y felices y, obviamente, viven de extorsionar afuera y simular adentro. Son sicarios del periodismo.

Expresó que existen personajes con gran carisma, como Lenin, Gandhi o Martin Luther King, que son gentes progresistas, de izquierda, democráticos, de avanzada, como se les ha llamado y que ese carisma no se puede sustituir, pero que Claudia Sheinbaum, obviamente, no lo tiene. “Ella tendrá que seguir con esto mientras no sea modificado en México el asunto de los medios de difusión, que no se está modificando, aseguró el −además− Catedrático del Centro de Estudios de la Comunicación de la UNAM.

“Nosotros, en la UPD, pedimos una ley para el reparto de la publicidad gubernamental por medio de una comisión tripartita de legisladores, periodistas y medios; pero mientras eso no se haga con Claudia, el gobierno seguirá repartiendo como loco el dinero del pueblo, y siempre a su arbitrio, porque no son recursos del gobierno sino del pueblo, porque son nuestros impuestos. Y si lo siguen repartiendo como hasta ahora, será un dinero mal empleado; también si no se financian los medios públicos, incluso impresos, estaremos mal”.

Señaló que en su paso por la Unión de Periodistas Democráticos se consiguió el salario mínimo para periodistas, mismo que muchas veces no se lleva a cabo en varias de las empresas periodísticas y que consta de tres salarios mínimos. “Incluso, a veces, ni en Reforma se paga eso”.

Cuando al inicio del sexenio de López Obrador fue director del periódico Regeneración de Morena, como en el quinto número lo despidieron porque publicó dos artículos que eran críticos a Andrés Manuel López Obrador. “Se decía que el periódico imprimía dos millones de ejemplares, lo cual me parecía a mí una locura, y así lo señalé, y lo desaparecieron. Por tanto, los partidos no tienen medios de difusión porque utilizan ese dinero para sus enjuagues políticos y negocios de los líderes”.

Mientras los partidos no tengan medios de difusión propios, y no existan medios de difusión realmente libres, y a Proceso se le siga dejando sin publicidad oficial igual que a otros medios que son importantes, o se les margine de muchas cuestiones, la prensa en México nunca florecerá. “Y entonces iremos a los quioscos, como dice Humberto Musacchio, en un saqueo a los lugares de venta de impresos, en los que encontraremos uno o dos ejemplares de La Jornada, por decir algo, pero ahí venderán cacahuates, agua, dulces, condones o lo que se te imagine, pero no impresos porque están en extinción”.

¿Qué tendría que hacer un gobierno? Fortalecer los medios de los periodistas, porque mientras no lo hagan, la cosa estará terrible. A veces se fortalecen portales de comunicadores, pero de ‘periodistas amigos’; mientras que otros portales tienen dos millones de seguidores, aunque sean portales que se dediquen al escándalo, a la noticia banal, a la estridencia…. Tenemos que recomponer esto, aunque no sé cuándo se hará, por eso hago un llamado a los gobernantes que mientras no fortalezcan al verdadero periodismo, ellos mismos estarán perdiendo, porque están en manos de quienes en un momento les van a dar una puñalada por la espalda. Hago un llamado a los que tienen ahora en sus manos la comunicación gubernamental, a que no sigan pagando, porque no solamente eso sucede en el gobierno federal sino en secretarías de Estado como en los Estados de la República: se sigue dando dinero a ‘medios amigos' entre comillas, que son los que publican las gacetillas pagadas como nota informativa.

El periodismo en México será algo que tendremos que buscar quienes sabemos buscar, pero la gente se tendrá que enterar por “Radio Pasillo”, porque el 90% del público ya no confía en los medios ni tradicionales de radio y televisión donde la credibilidad ha caído notoriamente. ¿Y los medios impresos? Ni se diga. Se tendrán que informar por otro lado, porque los medios no están haciendo su trabajo porque los periodistas están en una situación terrible. Mi hijo, que es fotógrafo y por él conozco el medio de los fotógrafos, y están casi en extinción, igual que los reporteros.

Hace como diez años, un adjunto mío hizo un examen en un periódico muy colorido de la Ciudad de México y me dijo “Maestro, el examen lo hicimos 150 personas, de las cuales ivan a quedar solo ocho seleccionados”. Afortunadamente mi adjunto, que estaba muy bien preparado, fue uno de los ocho seleccionados y cuando llegó a trabajar le pagaban menos del salario mínimo profesional estipulado en la ley. Ese es el panorama.

Así, los periodistas trabajan sin contrato, sin salario mínimo, sin Seguro Social ni Infonavit, etc. Entonces, ¿Qué tienen que hacer ese trabajador para poder sobrevivir? Como decía hace muchos años en forma de broma, pero en serio, René Arteaga, un gran periodista salvadoreño que estuvo en Excélsior y en el uno más uno: “Si el chayote no te corrompe, acéptalo”, porque a veces tenías que llevar a tu mujer a dar a luz, como se decía antes, o que saliera tu hijo de la escuela y no contabas con dinero para solventar los gastos…

La gobernabilidad no se puede cambiar en una conferencia de prensa que, para lo único que sirve es para que tú le hagas una pregunta a un presidente o presidenta, en este caso, en donde éste puede que te responda algo que sea del interés público, social, que se necesita difundir, pero por lo general sólo terminan siendo propaganda en la que se usa la información como pretexto. VER VIDEO

Entrevista realizada vía WhatsApp el 1º de marzo de 2025