QUE NO LE DIGAN

Por: Mario A. Medina

Viernes, 14 de marzo de 2025

La Foto

Creo que la “culpa” la tuvo el director de Cámaras de Cepropie, porque si él hubiera escogido una toma distinta, por ejemplo, para mostrar el Zócalo rebosante de personas, “más de 350 mil”, la verdad ni quién se hubiera enterado.

 

La cosa es que, quienes seguían la trasmisión del mitin informativo de la presidenta Claudia Sheinbaum del domingo pasado, pudieron ver cómo Ricardo Monreal, Adán Augusto López, Manuel Velasco, Luisa María Alcalde Luján, junto con el hijo de AMLO, Andrés Manuel López Beltrán, se tomaban una foto en el momento en el que la presidentA pasaba a sus espaldas sin que ninguno se percatara de su presencia.

 

La escena en la trasmisión no la pude ver porque estaba físicamente entre la gente que había asistido a la plancha del Zócalo. Me enteré más tarde por un montón de mensajes en Facebook, X, por los noticieros de la televisión y, al día siguiente, en las columnas periodísticas.

 

Me he divertido mucho al ver, leer y escuchar un sinnúmero de interpretaciones de ese momento que para la PresidentA fue un simple “descuido” y no más.

 

 

Encontré comentarios de quienes, presumen, “estudiaron” “el lenguaje corporal” de los que se sacaron la selfi, hasta quienes llegaron a la conclusión que “la doctora Sheinbaum no les impone” (a ese grupo), o no le tienen el “menor respeto”, porque -argumentan-, “no es a ella a quien le deben su nombramiento y lealtad”. O sea, una vez más, la narrativa misógina.

 

Me causó risa ver el “análisis sesudo” de un compañero periodista que odia a la 4T que versó en “el lenguaje corporal” de ese momento y que compartió por Facebook.

 

Se refería a Andrés Manuel López Beltrán en el momento de la foto: “…refleja: mayor interés por el tipo en cuestión, nótese su inclinación (de Claudia) hacia él que denota sumisión, el brazo extendido en actitud de hacer contacto, la mano abierta y los dedos separados indicativos de ansiedad o incluso desesperación; el lenguaje corporal de él, que dicho sea de paso es lópez jr. (así en minúsculas) posición arrogante, los brazos completamente pegados al cuerpo con cero intención de establecer el más mínimo contacto, semblante sin rastro de actitud empática o amable. Una realidad que se calla a gritos, evidenciada en una sola imagen”.

 

Disculpen, pero la verdad quedé pendejo de tanta “aportación” para una posible tesis de maestría o doctorado de cualquier universidad del mundo.

 

Desde luego que periodísticamente el hecho era motivo para que la foto se destacara en las notas del día siguiente y, por supuesto, era claro que ello iba a provocar un sinnúmero de comentarios en los noticieros de la radio y la televisión, de articulistas y columnistas, de youtuberos en pro y en contra.  

 

Algunos se preguntaron: “¿Fue a propósito?” Consideraron que no. Uno de ellos, con buen oficio periodístico, entendió que lo sucedido fue una “distracción” y no más, aunque sí se refirió a ellos, no por ese momento, sino por el historial político (marrullero) de al menos de tres de ellos, de larga data en la política nacional, como “vulgares ambiciosos”.

 

Se vale, desde luego, a hacer críticas inteligentes, interesantes, que aporten, pero cuando escriben con la bilis, pierden calidad. Dieron como un hecho que los de la foto, “le dieron la espalda” a la presidentA de manera deliberada. Escriben a partir de sus fobias y no de una observación seria.

 

Inventaron “ruido” cuando no lo hubo, como lo hizo ver el periodista Alejandro Caballero quien, en su Facebook, mostró cómo el diario Reforma dio una clase de “antiperiodismo”, pues mientras la cabeza de la nota rezaba: “´Dan espalda´ a Sheinbaum líderes morenistas”, la nota de las reporteras Natalia Vitela y Claudia Guerrero precisaba: "Distraídos, mientras posaban para una foto de grupo, líderes y legisladores de Morena y PVEM no se percataron de la presencia de la Mandataria federal... ". Sí, como apunta Caballero, no es un jugueteo editorial, es “simple mala leche”.

 

Sus comentarios han sido tan volados como cuando interpretan que “el que le hayan dado la espalda a la presidenta”, muestra - dicen- “… que la más eficaz oposición está a adentro del partido”. O sea, quieren sembrar la idea de división, de rompimiento, pero a partir de ese momento y no de hechos que sí pueden existir, pero que no enlistaron.

 

La selfi, la foto, les ha servido de pretexto para desacreditar y cobrar facturas recientes. “¿Distraídos o desdeñosos?”, preguntan, y aprovechan para fortalecer su narrativa gastada de que “quien manda (en México) está en “La Chingada”.

 

En fin, muchos comunicadores siguen haciendo piruetas para desacreditar a Claudia y echarla a pelear contra Andrés Manuel, o cuando menos, insisto, construir esa narrativa.

 

Inventan un pleito donde no lo existe. Igual fantasean que “desde Palacio Nacional” - de buena fuente”-,  les pidieron a los actores de la foto que “ofrecieran una disculpa en sus redes a la presidenta”, para luego rematar con una intriga más: “¿Será que un López jamás se disculpa cuando comete un error o tiene un descuido?”.

 

Para los malquerientes de la 4T, la foto fue un buen pretexto para imaginar, de parte de los fotografiados, un mensaje de “lealtad” a Andrés Manuel López Obrador, “y (que) no han dudado en hacerlo patente”.  

 


 

Sí, efectivamente como escribió un periodista duro opositor a AMLO y de la 4T: “la “foto sí será del recuerdo”, (…) “fue un asunto menor, estaban distraídos cuando deberían estar atentos”. Lo demás, digo yo, es sólo para joder.

 

Que no le cuenten…

Este jueves el Congreso de Quintana Roo, por unanimidad, determinó el cambio de nombre del municipio de Solidaridad por el de Playa del Carmen; le devolvieron su nombre original en “un acto de reivindicación y reconocimiento a la identidad de los habitantes” del lugar, que, desde hace más de cien años, así se le conocía, hasta que Carlos Salinas quiso dejar su huella y a todo le puso el nombre de su programa emblemático “Solidaridad”. En septiembre de 2021, AMLO en una mañanera asumió una postura sobre el tema: "Tengo escrito en mi testamento que no quiero que se use mi nombre para nombrar ninguna calle, no quiero estatuas”.   Ahora les toca el turno a los del Estado de México y Chalco-Solidaridad, vuelva a ser Chalco.